La incapacidad permanente es un tema importante para aquellos que tienen problemas de salud que les impiden trabajar.

Obtener una incapacidad permanente puede ser un proceso difícil y confuso, pero es posible si se siguen los pasos correctos.

En este artículo, exploraremos los requisitos para solicitar una incapacidad permanente, los diferentes tipos de incapacidad permanente y las condiciones que califican para ella.

¿Qué es la incapacidad permanente?

La incapacidad permanente es una condición médica que impide que una persona pueda trabajar de manera efectiva.

Además, la incapacidad puede ser causada por una lesión o una enfermedad, y puede ser temporal o permanente.

La incapacidad temporal es cuando una persona no puede trabajar temporalmente debido a una enfermedad o lesión, mientras que la otra es cuando una persona no puede trabajar de manera permanente debido a una condición médica.

una mano señalando un bolígrafo sobre un papel que es una solicitud de incapacidad

¿Cómo solicitar una incapacidad permanente?

Para solicitar una incapacidad permanente, se deben seguir ciertos pasos.

  1. En primer lugar, la persona debe buscar atención médica para su condición médica.
  2. Luego, debe hablar con su médico sobre la posibilidad de obtener una incapacidad y obtener un informe médico que detalle la naturaleza de su condición médica y la gravedad de su incapacidad.  Este deber ser un informe pericial de incapacidad.
  3. Después, debe comunicarse con la Administración de Seguridad Social o Instituto Nacional (INSS) para solicitarla.

El INSS tiene un proceso riguroso para determinar si una persona califica para una incapacidad permanente.

  1. Primero, la persona debe cumplir con los requisitos de elegibilidad, que incluyen tener suficientes créditos de Seguro Social y tener una condición médica que le impida trabajar de manera efectiva.
  2. Luego, se revisará su historial médico y se realizarán evaluaciones médicas para determinar la gravedad de su condición médica.
  3. Si se determina que la persona cumple con los requisitos, se le otorgará una pensión.

Incapacidad permanente total

La incapacidad permanente total es cuando una persona no puede trabajar de manera efectiva debido a una condición médica. La incapacidad puede ser física o mental y puede ser causada por una enfermedad o lesión.

Para calificar, la persona debe tener una condición médica que le impida trabajar durante al menos un año.

El INSS tiene una lista de enfermedades que califican para la incapacidad permanente total, conocida como la lista de enfermedades de la INSS.

Esta lista incluye enfermedades como cáncer, enfermedades cardíacas, trastornos mentales y enfermedades neurológicas.

Si la persona tiene una condición médica que no está en la lista, aún puede calificar  si se determina que su condición médica le impide trabajar de manera efectiva.

hombre mayo en un banco en un parque leyendo de una tablet

Lista de enfermedades para incapacidad permanente:

La lista de enfermedades de la SSA incluye una amplia variedad de enfermedades que pueden calificar para la incapacidad. Algunas de las enfermedades incluidas en la lista son:

  • Cáncer
  • Enfermedades cardíacas
  • Diabetes
  • Trastornos mentales, como la depresión y el trastorno bipolar
  • Enfermedades neurológicas, como la enfermedad de Parkinson y la esclerosis múltiple
  • Algunas enfermedades autoinmunitarias, como la artritis reumatoide y el lupus
  • Varias enfermedades pulmonares, como la fibrosis pulmonar y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)

Es importante tener en cuenta que incluso si la persona no tiene una enfermedad que esté en la lista de enfermedades del INSS, aún puede calificar si su condición médica le impide trabajar de manera efectiva.

Diferencias entre incapacidad permanente total y absoluta

La diferencia entre incapacidad permanente total y absoluta primordial se centra en la naturaleza de la incapacidad. También hay que tener en cuenta que  existen 2 distinciones complementarias que debes conocer.

Son las siguientes:

  1. La naturaleza de la incapacidad.
  2. La cuantía de la pensión.
  3. Las ventajas fiscales.

La naturaleza de la incapacidad

La incapacidad permanente absoluta se refiere a las limitaciones que sufre una persona –provocadas por patologías o accidentes– que no le permiten desarrollar cualquier tipo de actividad, incluidas las de tipo sedentario o las que requieran poco esfuerzo físico o mental como te hemos explicado en su definición.

Con este tipo de incapacidad no podrías realizar ningún tipo  trabajo, salvo en el caso de actividades residuales como también te hemos comentado al principio. También hay que tener en cuenta que  lo anterior es válido hasta llegar a la edad de acceso a la jubilación, cuando se convierte en incompatible con el trabajo por cuenta propia o ajena.

Por otra parte, tiene en cuenta las limitaciones en tu trabajo habitual. Pero que por el contrario si te permite desempeñar una actividad que sea compatible con la situación física y psíquica que ha derivado en que se te reconozca la incapacidad.

La cuantía de la pensión

Aquí veremos la diferencia entre incapacidad permanente total y absoluta que varía en el porcentaje sobre la base reguladora que percibes de una o de otra:

  • Con la incapacidad permanente absoluta: recibes el 100 %.
  • Con la incapacidad permanente total: te abonan el 55 % por norma general.

Si tienes más de 55 años y no estás trabajando puedes aspirar al 75 % de tu base reguladora.

Además desde 2016 se reconoce un complemento de maternidad del 5 % a las mujeres a partir del segundo hijo, del 10 % con el tercer hijo y del 15 % a partir del cuarto.

Las ventajas fiscales

Por último, hay que recordar que la pensión de invalidez está sujeta al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas –IRPF– tal y como expone la Seguridad Social. Pero este no es el caso de las pensiones por incapacidad absoluta y gran invalidez que se encuentran exentas de esta tributación.

Las pensiones desde entonces pasan a denominarse pensiones de jubilación, cuando sus beneficiarios cumplen 65 años.

persona apoyando su mano sobre una rueda de una silla de ruedas

Pensión de incapacidad permanente total para mayores de 55 años:

La pensión de incapacidad permanente total para mayores de 55 años es un beneficio adicional que se otorga a aquellos que cumplen con los requisitos y tienen 55 años o más.

Esta pensión es una cantidad adicional de dinero que se agrega a la pensión de incapacidad permanente regular.

Para calificar para la pensión de incapacidad permanente total para mayores de 55 años, la persona debe cumplir con los requisitos de elegibilidad y tener al menos 55 años de edad.

Además, la persona debe haber trabajado lo suficiente para obtener los créditos de Seguro Social necesarios.

¿Qué ocurre si me deniegan la incapacidad permanente? ¿Puedo volver a solicitarla?

La incapacidad permanente es un beneficio muy importante para las personas que no pueden trabajar debido a una enfermedad o discapacidad.

Sin embargo, puede ser una experiencia frustrante si su solicitud es denegada por la Administración del Seguro Social (SSA).

Afortunadamente, hay opciones disponibles para aquellos que han sido denegados y desean volver a solicitarla.

¿Por qué puede ser denegada una solicitud de incapacidad permanente?

Antes de explorar las opciones disponibles después de una denegación de incapacidad permanente, es importante entender por qué su solicitud puede ser denegada.

La SSA tiene criterios muy específicos que se utilizan para determinar la elegibilidad.

En algunos casos, su solicitud puede ser denegada si no cumple con estos criterios.

También puede ser denegada si la SSA considera que su condición médica no es lo suficientemente grave para calificarla como tal.

¿Puedo volver a solicitar la incapacidad permanente si mi solicitud es denegada?

Sí, es posible volver a solicitarla si su solicitud ha sido denegada. De hecho, la mayoría de las personas que finalmente la reciben son denegadas en su primera solicitud.

Volver a solicitarla después de una denegación se conoce como una reconsideración.

Para solicitar una reconsideración, debe presentar su solicitud dentro de los 60 días posteriores a la fecha de la decisión de denegación.

Durante la reconsideración, su solicitud será revisada por otro examinador de la INSS que no estuvo involucrado en la decisión original.

¿Qué opciones tengo si mi solicitud es denegada en la reconsideración?

Si su solicitud es denegada en la reconsideración, todavía hay opciones disponibles.

La siguiente opción es presentar una apelación. Durante la apelación, un juez de derecho administrativo revisará su caso y tomará una decisión final.

Es importante tener en cuenta que las apelaciones pueden tomar mucho tiempo y pueden ser costosas.

Sin embargo, si cree que ha sido injustamente denegado, una apelación puede ser la mejor opción para usted.

una mano a punto de firmar un papel

Conclusión:

La incapacidad permanente puede ser una condición médica desafiante que puede afectar la capacidad de una persona para trabajar de manera efectiva.

Sin embargo, es posible obtener una  si se siguen los pasos correctos y se cumplen con los requisitos de elegibilidad.

Es importante recordar que incluso si una persona no tiene una enfermedad que esté en la lista de enfermedades de la INSS, aún puede calificar si su condición médica le impide trabajar de manera efectiva.

Además, para aquellos que cumplen con los requisitos para la incapacidad permanente total y tienen 55 años o más, existe la posibilidad de obtener una pensión de incapacidad permanente total adicional.

Si necesita más información o ayuda para solicitarla, no dude en comunicarse con nosotros y te asesoraremos para poder ayudarte.

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